Hasta hace muy poco no se contemplaba en la legislatura esta terminología. Un alimento era natural solo si era un yogur, agua, sidra natural o aromas naturales. Pero ahora eso ha cambiado, sobre todo para derivados cárnicos. Se puede usar “natural” a productos que cumplan con:
👉No tengan aditivos
👉Solo contengan aromas naturales
👉Se usen tripas naturales para su embutido
👉No se usen ingredientes ni irradiados ni modificados genéticamente
👉No usen almidones ni féculas
Esta legislación, a pesar de parecer mejor, en realidad no lo es al reforzar la falacia naturalista, donde lo natural es preferible a lo artificial solo por su origen. Esto para nada es así, puesto que hay que multitud de ingredientes naturales que no comeríamos, como venenos, y productos artificiales que no salvan cada día como el cloro para potabilizar agua o aditivos como E-330 que es ácido cítrico procedente del limón y que ayuda a la conservación de todos los alimentos envasados.

