¡No es antojo! Es falta de magnesio. Este mineral actúa relajando los músculos del útero y disminuye el efecto de las prostaglandinas que provocan pequeñas contracciones.
Si tu opción es comer chocolate, intenta que sea con un porcentaje de cacao superior al 85%, aunque también son fuentes ricas de magnesio los frutos secos crudos, la verdura de hoja verde, las legumbres y los cereales integrales.

